Alguno ya está haciendo la broma a raíz del cambio en la directiva, y es que dicen por ahí que les cuesta menos sustituir al CEO que hacer cambios en su principal teléfono. Es una realidad que la tercera generación de HTC One se presenta con una línea muy conservadora, muy parecido al teléfono que sustituye, pero hay varios ingredientes que lo convierten en una solución actual, y merecen ser conocidos con detalle.

 

Podemos decir lo de siempre en este tipo de análisis: lo tienen muy complicado para renovar un producto de éxito, que al margen de las cuentas de HTC, funciona y gusta en el mercado. Cada HTC One ha sido valorado por su estética y calidad, pero también ha contado con la tecnología que se demandaba en cada momento. Estamos en el mismo caso, con la particularidad de que la competencia – desde Corea – está arriesgando bastante para marcar diferencias.

 

HTC One M9 es una evolución, no una revolución. ¿Suficiente para ser más atractivo que la competencia?

Sí, antes de entrar a valorar un producto como HTC One M9, podemos decir sin tapujos que su principal problema se llama Samsung Galaxy S6, que ahora ha decidido cambiar su cuerpo por uno de metal, y reclamar la atención de potenciales compradores de teléfonos One. He elegido el ejemplo más claro, pero el resto de competidores – principalmente LG y Sony -, también van a subir el listón muy alto.

Así que este año se me antoja que es más complicado para HTC, por lo que no descarto que en el devenir de los meses aparezca un “HTC One M9 S”, con la intención de igualar en algunas especificaciones a lo más granado del mercado. Sea como sea, el que tenemos en nuestras manos es un teléfono más que notable, impecable en su creación, atractivo a la vista, y prácticamente un icono en esto de los teléfonos móviles.

 

Me gustaría aclarar que la mayoría del tiempo de prueba lo he estado usando con software con defectos, que ha traído cola entre los medios – calentamientos, cámara -. Considero que no es justo que se lancen opiniones tan rápidas de un producto que no es final, y que necesitaremos convivir con él más tiempo para llegar a mayores conclusiones (la actualización me la dieron hace dos días, prometo ir actualizando apartados). A día de hoy, el teléfono está a un nivel que consideran final, así que vamos a conocer con detalle las jugosas novedades.

 

Diseño

El mundo de los teléfonos se está moviendo demasiado rápido, nosotros estamos intentando crear una pieza de diseño atemporal, Peter Chou a Cnet

Mucha gente podría decirme que es el mismo teléfono, y yo no tendría demasiados argumentos para hacerle cambiar de opinión. Es la impresión que tienes al ver el HTC One M9 en imágenes, y es lo que vuelve a ocurrir cuando lo tienes en la mano. Según HTC, es intencional.

 

Vale, hay muchos detalles que cambian, pero en líneas generales es muy parecido. Creo que HTC tenía claro que no es el momento de cambiar una fórmula de éxito, pero cuidado, ya van tres generaciones muy parecidas, no sé si el mercado estaría encantado con una cuarta, sobre todo viendo que los competidores pueden jugar con nuevas tecnologías que les permiten crear nuevos diseños. Sí, hablamos de los coreanos, principalmente Samsung.

 

Pantalla

No hay cambios importantes en la pantalla, al menos desde el punto de vista de las especificaciones, y de la calidad que percibo. Esto es una buena noticia, no hay razón para evolucionar algo si ya estaba a gran nivel: diagonal con 5 pulgadas, Full HD, panel Super LCD 3 (IPS). No la hay de un año para otro, pero tienen que ponerse las pilas en próximos dispositivos.

 

De sobresaliente en el M8, podríamos mantener la nota en este nuevo modelo si no valoramos la innovación. Podemos entrar a debatir si llegar a incluir una pantalla con resolución QHD es lo que tocaba, en vistas de lo que hacen LG o Samsung, pero realmente no le encuentro el sentido en 5 pulgadas. No es algo que me quite el sueño, ni determinaría mi compra, además, tengo claro que debe incidir en las prestaciones y consumo finales.

 

A pesar de todo, no dudo que en breve nos sorprendan con un nuevo One – quizá una versión S – en la que esa pantalla con “ultraresolución” esté presente. Espero que en ese caso sea con un panel bastante más grande, que la aproveche mejor, y de paso sea un buen competidor de las phablets de la competencia, y no se pise con el modelo que analizamos.